*PREVENTA*
Volver a Snowflake Ridge, el lugar que te considera una ladrona, es una idea de mierda. Que el Intercambio de las Doce Noches te mande de cabeza a Grinchland Hills para compartir casa con el hombre al que culpas en secreto de haberte jodido la vida lo es todavía más.
Snowflake pone espumillón hasta en las alcantarillas.
Grinchland intenta que el día 25 no quede ni una miserable bola en el pueblo vecino.
La guerra navideña está servida. Hay trampas, castigos humillantes y la firme amenaza de terminar antes colgado de un reno luminoso que debajo del muérdago.
Dieciocho años atrás, Sloane juró no volver y menos verlo a él.
Ahora Nate es bombero forestal, padre adoptivo de una niña que adora la Navidad y consigue que las camisas de leñador le sienten de una forma ofensiva.
El día 25, Snowflake puede amanecer sin adornos. Sloane, sin respuestas. Y Nate, sin franela.
Las reglas garantizan que todo lo robado volverá a su sitio el 26.
No dicen nada sobre cómo se recuperan dieciocho años perdidos y un corazón.
¡Que empiecen los juegos y gane el mejor!